Hoy entró en vigor la segunda fase de cumplimiento de la Norma Oficial Mexicana (NOM) 35 que busca establecer los elementos para identificar, analizar y prevenir los factores de riesgo psicosocial, así como para promover un entorno organizacional favorable en los centros de trabajo.

Esta norma tuvo una entrada en vigor gradual, así como disposiciones diferenciadas, y su cumplimiento dependerá del tamaño de la empresa, es decir que el número de empleados indicará las obligaciones que se deben de cumplir en los centros de trabajo.

La primera fase comenzó en octubre del año pasado con acciones preventivas. A partir de hoy, 23 de octubre, las organizaciones también deben cumplir las obligaciones vinculadas a la identificación y medición de los riesgos.

A fin de cuidar el estrés de los trabajadores, esta norma se centra, según el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), a prevenir los riesgos psicosociales tales como la inestabilidad laboral, la falta de motivación en el trabajo, presión desmedida contra el trabajador, el mal diseño de las jornadas de empleo, entre otros.

Organizaciones con menos de 15 trabajadores (microempresas)

Conoce lo que deberán de cumplir las microempresas de acuerdo a la NOM 35:

  • Establecer una política de prevención de riesgos psicosociales, la cual debe contemplar los factores de riesgo psicosocial, violencia laboral y promoción de un entorno organizacional favorable.
  • Identificar a los trabajadores que fueron sujetos a acontecimientos traumáticos severos y canalizarlos para su atención médica.
  • Difundir y proporcionar información sobre la política de prevención de riesgos psicosociales, medidas para combatir la violencia laboral y prácticas opuestas al entorno organizacional favorable y mecanismos para presentar quejas.
  • Realizar acciones para promover el sentido de pertenencia de los trabajadores. Por ejemplo, reconocimiento de logros.
  • Promover mejores liderazgos, que no discriminen, tengan buena comunicación, den instrucciones claras y promuevan la equidad y el respeto.
  • Involucrar a los trabajadores en la toma de decisiones.
  • Distribuir las cargas de trabajo equitativamente.
  • Definir con claridad las tareas y responsabilidades de un puesto.
  • Promover la ayuda mutua y el intercambio de experiencias.