En medio de la crisis desatada por el coronavirus COVID-19, las organizaciones han confiado en la colaboración de video. Pero, después de que la pandemia disminuya, ¿las empresas seguirán utilizando el video como flujo de trabajo fundamental?

La videoconferencia ha recorrido un largo camino desde los primeros días de las suites de telepresencia y los nuevos servicios de escritorio. Ahora los usuarios pueden hacer videollamadas desde cualquier lugar: la carretera, una sala de juntas o un espacio de reunión ad hoc.

Pero el futuro de la videoconferencia promete más que llamadas confiables y de alta calidad. Si bien la calidad de las llamadas es importante y la mayoría de los proveedores admiten video de alta definición, la videoconferencia es más que solo video.

Los proveedores de videoconferencia están diferenciando sus servicios al ofrecer características y capacidades que mejoran la productividad de las reuniones. Algunos proveedores están utilizando IA para introducir capacidades como la transcripción y traducción en tiempo real. Otras características que mejoran la productividad incluyen la capacidad de compartir videos cortos de una reunión e integraciones con aplicaciones comerciales, como CRM, gestión de proyectos y colaboración en equipo.

Los análisis han evolucionado para medir más que el rendimiento del sistema de video y ahora pueden proporcionar información sobre cuán efectivas son las reuniones. Las herramientas de análisis pueden medir la productividad de la reunión al rastrear el número de participantes en una llamada, con qué frecuencia los participantes hablan y cómo los participantes usan las salas de reunión.

Las salas de reuniones también están influyendo en el futuro de las videoconferencias. Con los sistemas de videoconferencia que ya no se limitan a la sala de juntas, las organizaciones tienen más libertad para implementar video de manera que mejore la productividad. Por ejemplo, a medida que las salas de reunión se vuelven más populares para apoyar grupos pequeños y reuniones ad hoc, los proveedores han comenzado a ofrecer sistemas flexibles y de bajo costo que permiten a las organizaciones implementar el sistema que se adapta a las necesidades de colaboración y productividad de sus empleados.

El futuro de la videoconferencia tiene que ver con la productividad. Desde funciones basadas en inteligencia artificial hasta sistemas de salas flexibles, los servicios de videoconferencia tienen como objetivo hacer que las reuniones sean más colaborativas y productivas.

La Crisis del COVID-19

La crisis del coronavirus COVID-19 ha llevado a la adopción de la videoconferencia al centro de atención. Con millones y millones de personas trabajando desde casa o sintonizando aulas virtuales, las reuniones de video son la nueva norma, ya que los colegas colaboran de forma remota y las escuelas lanzan iniciativas de aprendizaje a distancia.

Durante tiempos de incertidumbre, ya sean pandemias o economías inestables, la historia ha registrado aumentos significativos en el trabajo remoto y las videoconferencias.

Ahora, en medio del coronavirus, las organizaciones vuelven una vez más a las reuniones de video de negocios.

La fusión de mensajes y reuniones

A medida que las empresas usan herramientas de comunicaciones unificadas (UC) a un ritmo más alto en estos días, pueden darse cuenta de que algunas herramientas son buenas para uso interno entre compañeros de trabajo, mientras que otras son preferidas para comunicaciones externas con socios comerciales y clientes.

Cada vez más, la brecha entre la colaboración del equipo o la mensajería empresarial y las reuniones está desapareciendo, prediciendo con un 70% de probabilidades de que los mercados de mensajería y reuniones web converjan para fines de 2022. El mercado de UC ya ha visto evidencia de esta tendencia.

Además, para ampliar sus plataformas, los proveedores de videoconferencias y web están integrando sus capacidades con aplicaciones de terceros, como Salesforce. Las reuniones de video también se están integrando con aplicaciones de trabajo cotidianas, como chat, correo, calendario y CRM.

Las organizaciones deben considerar sus necesidades de comunicación

La computación en la nube generó varias herramientas de video y conferencias web. Este mercado puede ser difícil de navegar, ya que los compradores de tecnología empresarial evalúan diferentes tipos de herramientas de video. Por ejemplo, ¿las organizaciones optan por una plataforma UC e integran un servicio de video independiente diferente? ¿O se centran más en la transmisión web porque necesitan compartir contenido con audiencias externas?

Cada organización es distintiva y tiene diferentes necesidades. Una pequeña empresa tendrá objetivos diferentes que una gran empresa. Aragón sugirió que los compradores empresariales primero consideren sus requisitos básicos para las conferencias web y de video. Deben evaluar qué características y productos se adaptan mejor a sus casos de uso empresariales.

La influencia a largo plazo de la pandemia

En el futuro, el coronavirus podría tener un efecto duradero en las empresas. Después de la crisis, algunas compañías podrían seguir usando herramientas de videoconferencia como parte fundamental de sus negocios cotidianos.

Los usuarios y proveedores de videoconferencia deberían ver algunas disminuciones en el uso en comparación con los tiempos pico de los tráficos registrados durante el brote del COVID-19. Pero la línea de base para el uso será mucho más alta que antes.

Muchos especialistas creen que las videoconferencias llegaron para quedarse y creen que el video se convertirá cada vez más en la norma en lugar de la excepción, acelerando una tendencia que hemos estado viendo en los últimos años.

Zoom bajo ataque

La adopción del software de videoconferencia de Zoom ha explotado a raíz de la pandemia de COVID-19. La compañía enfrenta una demanda después de que un informe de Motherboard revelara que la aplicación Zoom iOS estaba enviando datos de usuarios y dispositivos a Facebook, incluso si los usuarios no tenían una cuenta de Facebook.

También se informaron incidentes de “Zoombombing”, donde usuarios no autorizados obtienen acceso y secuestran llamadas privadas de Zoom. Y, además de los informes de vulnerabilidades de día cero, la compañía fue criticada cuando un análisis del software de Zoom realizado por The Intercept reveló que la aplicación no era compatible con el cifrado de extremo a extremo, a pesar de las afirmaciones anteriores.

Las Contramedidas de ZOOM para contrarrestar el “Zoombombing”

Las características, que se anunciaron, son los últimos esfuerzos de Zoom para reforzar la seguridad en medio de mayores amenazas y preocupaciones de privacidad de datos durante la pandemia de COVID-19. La primera característica habilita las contraseñas de manera predeterminada para las reuniones en sus niveles Free Basic y Single Pro, mientras que la segunda habilita “salas de espera”, áreas de espera para los participantes para que el anfitrión pueda permitir que el anfitrión pueda hacer una llamada manualmente, ya sea individualmente o de una vez, en ambos niveles de forma predeterminada.

Este comentario hace referencia a Zoombombing, la práctica de personas no autorizadas que ingresan a las reuniones de Zoom para interrumpirlas y, a veces, incluso compartir contenido impactante durante dicha reunión. Se había convertido en un problema notable en las últimas semanas a medida que más y más personas comenzaron a usar Zoom para conectarse con otros con fines comerciales, de atenciones médicas o educativos durante la pandemia de coronavirus COVID-19.

Esta actualización de contraseña es independiente de la principal actualización de seguridad de Zoom la semana pasada, en la que el CEO de Zoom, Eric Yuan, anunció que la compañía dedicaría los recursos necesarios para centrarse en los “mayores problemas de confianza, seguridad y privacidad” con la plataforma. La compañía de videoconferencia también parchó varias vulnerabilidades de día cero que se publicaron la semana pasada.

 

Mayo-junio 2020