Por Joan LanzagortaJoan Lanzagorta

Muchas personas no tienen claras sus metas financieras y por eso se enfocan en cosas inmediatas: comprar el nuevo celular o tener una pantalla de última generación o cambiar el guardarropa. No se conocen a sí mismas ni tienen alineadas sus prioridades.

Hay productos financieros que nos empujan a hacer esto, como las tarjetas de crédito. Para algunos son como una droga: una vez que nos enganchan es muy difícil que aprendamos a soltarlas. Por otro lado, quienes tienen un problema de endeudamiento suelen evadirlo hasta que explota.

La realidad es que son pocos los que se ponen a pensar en las consecuencias de las decisiones financieras que toman todos los días y cómo posponer las cosas importantes puede impactar su vida más adelante (por ejemplo, cuando están en la edad de retiro).

Siempre he enfatizado que las finanzas personales son eso: personales y por lo mismo cada persona tiene necesidades distintas y objetivos diferentes. Pero hay tres metas que son muy importantes para muchas personas que vale la pena recordar

  1. Salir de deudas. Las deudas nos alejan de las cosas que son más importantes para nosotros. Endeudarnos implica, por lo general, gastar gastando dinero que no tenemos, que todavía no ganamos. Estamos comprometiendo nuestro ingreso futuro y por eso no tenemos capacidad de ahorro: porque parte de lo que recibiremos lo tendremos que destinar a pagar aquello que ya compramos.

Las deudas además destruyen patrimonio. Tienen un costo (comisiones y tasas de interés) que es dinero que podríamos estar usando para otras cosas. Nos limitan nuestro flujo de efectivo y nuestra capacidad de ahorro

Salir de deudas es, por lo tanto, una condición necesaria para construir patrimonio.

  1. Construir un fondo para emergencias. Muchas veces las cosas no salen de la manera que pensamos. Siempre hay imprevistos, porque son parte de la vida. Peor aún: podemos tener una racha en la cual las cosas salgan mal. Podemos tener una humedad en la casa y encima una necesidad médica importante. Podemos perder un cliente importante por la crisis o la competencia. Podemos perder el trabajo.

Para eso tenemos que estar preparados. Un fondo de emergencias evita que esas cosas nos saquen de balance. Nos dan mucha libertad, tranquilidad y seguridad: tres de los valores más significativos para muchas personas.

  1. Ahorrar para nuestro retiro. El peor error que cometen los jóvenes es no pensar en ello. El tiempo es tan importante, por el efecto del interés compuesto, que mientras más pronto empecemos más fácil será.

La mayoría de las personas se comienza a preocupar por ello hasta que está a la mitad de sus 40 y tiene muchos otros compromisos financieros. No ha terminado de pagar la hipoteca, los hijos están en la universidad, etc.

Entonces se arrepienten de no haber empezado antes. Perdieron 20 años de su vida en otras cosas y cuando miran hacia delante se dan cuenta que ese tiempo tan precioso no lo podrán recuperar. Se dan cuenta que el monto que tienen que destinar de su ingreso mensual para su retiro, a esa edad es bastante elevado y quizá fuera de su alcance. Todavía se puede, pero quizá tendrán que pensar en un estilo de vida más austero para sus años dorados.

 

Septiembre-octubre 2020