Stephen Rice y Scott Winter, especialistas en aeronáutica de la Embry-Riddle Aeronautical University, en EE.UU., han llevado a cabo una investigación donde analizaron las implicaciones que tendría para la industria aérea la adopción masiva de los vehículos de conducción autónoma. Los resultados del estudio, publicados en The Conversation, sugieren que la industria aérea actual puede verse amenazada por el eventual crecimiento del negocio de los coches autónomos.

Winter y Rice aseguran que mientras que el uso de los coches se hace más común entre las personas, sus hábitos de viaje se verán modificados, no solo en sus propias comunidades, sino también a distancias más grandes. En este sentido, sus nuevas preferencias de transporte representarán un desafío para la industria aérea.

Ahorrando dinero y tiempo

En su informe, los investigadores citan el ejemplo de un viaje de negocios en avión desde Atlanta con destino a Washington, cuya duración aproximada es de 2 horas.

Sin tener en cuenta cualquier retraso en el vuelo, los expertos afirman que las personas podrían comenzar a sustituir el registro del boleto; las revisiones de seguridad en el aeropuerto; el tiempo de espera para abordar; la fila para esperar las maletas, e incluso el tiempo para encontrar un coche en alquiler en el aeropuerto de destino; por un viaje de 10 horas en un coche sin conductor, donde podrá comer, dormir e incluso trabajar sin la molestia de pasar por revisiones de seguridad.

Además, utilizar un vehículo autónomo evitaría la necesidad de encontrar un coche en alquiler y conducir hasta el sitio hacia donde se dirigen. La gran pregunta es, ¿realmente las personas preferirán la tecnología de conducción autónoma a los viajes en avión a futuro?

Los usuarios prefieren los coches autónomos

Winter y Rice afirman que las personas detestan las largas filas y los controles de seguridad en los aeropuertos, además de los retrasos y la posibilidad de perder el equipaje. En este sentido, aunque actualmente existe mucho escepticismo con respecto a la seguridad de los coches sin conductor, los investigadores encontraron que, a medida que las personas entienden cómo funciona esta tecnología, se muestran más favorables a su adopción.

Microsoft y BMW crearán plataforma de fabricación abierta basada en el IoT

El estudio encontró que, a futuro, las personas se sentirán más cómodas conduciendo vehículos autónomos, tal y como ocurrió el proceso de adaptación con los primeros automóviles. Los expertos pronostican que los coches autónomos, a futuro, podrían ofrecer más opciones de transporte y sustituirán parte de la cuota de mercado de trenes, autobuses y aviones.

Los investigadores preguntaron a los participantes del estudio si preferían conducir ellos mismos, viajar en avión o en un coche autónomo. Los datos reflejaron un porcentaje superior de personas que prefieren que un coche autónomo los lleve a su destino en vez de conducir manualmente. Esta opción se hizo más atractiva cuando se planteó la posibilidad de rentar un coche al llegar al aeropuerto de destino.

Consecuencias para las aerolíneas

El estudio pronosticó que las aerolíneas podrían perder 1 de cada 10 usuarios en los próximos años, lo que se traduciría en una pérdida sustancial de ingresos para estas compañías y toda la industria en general. Además de los clientes que decidan no viajar en avión, también se debe tener en cuenta aquellos que dividan su viaje entre un coche autónomo y aviones.

Al tener menor demanda de viaje, las aerolíneas se verían obligadas a reducir sus pedidos de nuevos aviones, tendrían menos vuelos diarios, e incluso los hoteles cercanos a los aeropuertos se verían afectados por la posibilidad de albergar menos huéspedes. Aunque parezca fatalista el análisis, los investigadores consideran que el futuro de los vuelos comerciales está en peligro.

 

Mayo-junio 2019