El mundo está cambiando y cada vez nos acercamos más a una crisis mundial del agua y biodiversidad, lo que traerá consigo impactos a la seguridad.  Según especialistas el balance de poderes económicos y demográficos cambiarán y lo que antes se consideraban fortalezas en mercados internacionales ahora tomarán una perspectiva más local donde las alianzas estructurales y bilaterales en el futuro adoptaran posturas más nacionalistas y en consecuencia habrá economías más aisladas para la inversión global.

El riesgo de cambio climático es real, más fuerte y acelerado de lo que incluso se ha predicho, estos últimos cinco años han estado en el récord de la historia moderna como los más calurosos.  Los cambios ambientales traerán como consecuencia pérdidas de vida, restricciones económicas y sociales que llevarán a gran pérdida de la biodiversidad y en consecuencia a colapsos en los sistemas de salud.

Para Ramón Suárez Riaño, Managing Director Corporate Security and Investigative Services Citibank, quién estuvo presente (de manera virtual) en la más reciente reunión de ASIS Internacional Capítulo México, la actual pandemia por coronavirus está poniendo en tela de juicio el sistema de salud de muchos países y traerá nuevos retos e implicaciones de mediano o largo plazo, una vez superada. Al día de hoy se ven  medidas de control y protección más agresivas por parte de los Estados, lo que potencialmente traerá cambios de vinculación sobre el uso de información personal que se verá en la restricción de acceso a otros países, pues se están generando leyes sobre “contact tracing” o el rastreo de contactos que consiste en identificar a las personas con alguna enfermedad infecciosa (casos),  aquellas con las que han estado expuestas (contactos) para identificarlos y buscar interrumpir la transmisión de la enfermedad; por lo que estas nuevas leyes deben ser estudiadas ya que serán más estrictas pues se vinculan al cuidado, salvaguarda, manejo y privacidad de la información personal.

En cuanto al intercambio de mercancía entre países se prevén leyes más proteccionistas hacia producciones locales a fin de satisfacer o de ayudar a las depresiones económicas y se verán algunos regímenes pequeños intentar expandirse y tomar control de algunas sociedades. Los gobiernos implementaran leyes más autoritarias utilizando la crisis del covid-19 para centralizar poderes, lo que incluso puede tener como repercusión violentar procesos electorales, opina Suárez Riaño.

La digitalización es inminente y más de la mitad de la población mundial tiene acceso a internet actualmente; más de un millón de personas acceden al día por primera vez a la tecnología de medios electrónicos lo que trae grandes ventajas económicas y beneficios sociales sí, pero también riesgos en el manejo y control del espacio cibernético ya que se abren más fácilmente puertas al crimen organizado y actividades ilícitas como los ataques de ransomware, que se han exponenciado, pues los ciberdelincuentes tienen nuevos métodos de extorsión y fraudes relacionados con Covid-19.

Estas nuevas situaciones mundiales nos obligan a cambiar el proceso estratégico de seguridad, dice Suárez Riaño quien opina que América Latina se enfrentará a un riesgo mucho más físico dónde la economía y la presión del coronavirus va a generar un desempleo general que aumentará la desigualdad económica y división entre clases, lo que conlleva al incremento del crimen de calle, extorsión, secuestros y robo simple. Así mismo, también se verán estructuras más sofisticadas que invertirán en tecnología de vanguardia para contrarrestar crímenes electrónicos.  Este es el escenario de la nueva normalidad para él, la cual dejará impactos en el cómo readaptarnos a largo plazo.

Ramón Suárez opina que la pérdida del poder adquisitivo, de empleos y la desigualdad se agravarán, “no es un panorama sencillo para el próximo año, hay que estar preparados en América Latina y México donde la percepción es que los gobiernos son más populares y tratan de satisfacer con apoyos y estímulos a ciertos niveles que no necesariamente apoyan al empresario y esto no garantiza generación de empleo o impacto a largo plazo en la economía pues en los gobiernos latinoamericanos no hay  procesos de ley que aseguren o confronten lo que estamos viviendo hoy”, finalizó.

Septiembre-octubre 2020