La crisis generada por la propagación de COVID-19, ha brindado oportunidades para que el crimen organizado centre su atención en el robo al autotransporte de carga, especialmente el dedicado al traslado de productos alimenticios, así como vehículos empleados para la distribución secundaria, aseguró Víctor Manuel Presichi Amador, presidente de la Asociación Nacional de Empresas de Rastreo y Protección Vehicular ANERPV, al participar en la rueda de prensa que con el título “Panorama de la industria de la seguridad privada ante la pandemia”, convocaron las Agrupaciones de Seguridad Unidas por un México Estable, ASUME.

El dirigente informó que los actos vandálicos cometidos en contra del sector, frecuentemente se reportan en su ejecución a las cuatro de la mañana, que es cuando las unidades cargadas inician actividades. Lo anterior porque se montan retenes sanitarios falsos, con el pretexto de detener vehículos con el argumento de realizarles un proceso de sanitización y monitoreo de la sintomatología del operador.

A nivel nacional se han denunciado 324 robos a camiones pesados y 192 destinados al reparto y distribución local, destacando que las entidades federativas con mayor cantidad de hurtos son Veracruz, Puebla y Guanajuato.

Presichi indicó que pese a tal condición, el transporte de mercancías y de pasaje no se ha detenido, considerando que su actividad es esencial.

Dijo que derivado de la incertidumbre que se vive por la propagación del Sars-CoV2, los delincuentes efectúan asaltos con diferente tipo de armas, despojando a los conductores de los vehículos, mercancías y pertenencias personales.

En la reunión convocada por Armando Zúñiga Salinas, presidente de la ASUME, también participaron Joel Juárez Blanco, de la Asociación Mexicana de Empresas de Seguridad Privada, AMESP y Francisco Avelar, de la Unión Nacional de Empresas de Seguridad Privada y Adherentes, UNESPA.

Mayo-junio 2020