Sé inteligente y ten paciencia.

Es muy importante el trato con ellos. No puedes ser complaciente, pero tampoco tan negativo.

Al momento de plantear una negociación,  no se debe decir no.

Ante las peticiones de los delincuentes hay que tener respuestas claras. Trata de manejar la situación.

Nunca mientas a los delincuentes. Si te descubren empeorará todo.

Nunca cambies un lugar abierto por un lugar cerrado. En un lugar abierto, como puede ser un auto en la calle, trata de manejar las cosas para quedarte en ese sitio, que no te lleven a un lugar cerrado.

Si los delincuentes te plantean: “vamos para tu casa…”;hay que evitarlo a toda costa, diles: “¿Qué quieres conmigo, aquí? A mi casa no los voy a llevar…”

Ceder y llevar a los delincuentes a la casa trae como consecuencias otra cantidad de atrocidades.

En la calle la víctima tiene más posibilidad de que la gente se dé cuenta de que está en problemas. Se nota más el nerviosismo del delincuente que sabe que tiene el tiempo contado. Pero en un lugar cerrado el tiempo está a favor del delincuente.

Trata de no alterar las condiciones; no les grites ni ofendas.

El tiempo está a favor suyo. Los delincuentes necesitan negociaciones rápidas y efectivas. Recuerda que en la negociación se plantea un juego de poder.