La Asociación Latinoamericana de Seguridad, ALAS, en su pasada reunión virtual, contó con la presencia de Ana Guzmán, Directora de Seguridad de Grupo GICSA, quien habló sobre “Nuevas tendencias en seguridad electrónica. Plazas comerciales y edificios”.

Actualmente tener un edificio con la más alta tecnología en el mercado ha cambiado de ser un lujo a una necesidad. Si bien antes se buscaba cumplir con temas de marketing, hoy en día la seguridad nos conduce a contar con un edificio inteligente, lo que significa un cambio completo desde la visión, construcción, administración y seguridad de los inmuebles. “Todo ha cambiado” dice al recordar cuando llegó a Grupo GICSA; el área a su cargo era pequeña y solamente manejaban la parte de guardia intramuros “lo que principalmente se piensa cuando se habla de seguridad y GICSA al principio no sé involucraba en otros nichos, ahora estamos presentes desde el proyecto antes de la construcción para incluirnos en todas las partes y lograr una competencia más amplia”, dice, por lo que también tuvieron que desarrollar una nueva normatividad interna que les permitiera decidir dónde posicionar elementos de seguridad, instalar tecnología y equipamiento. No es un trabajo fácil, afirma, ya que tanto centros comerciales y corporativos tienen usuarios fijos y flotantes donde las diferentes empresas y marcas que conviven cuentan con directores de seguridad altamente estrictos, por lo que administradores e integradores directivos se tienen que adaptar en conjunto para lograr las condiciones de seguridad requeridas, pues finalmente lo que buscan es la prevención, punto fundamental de la seguridad.

Ana Guzmán, quien es también CPO y DSI, menciona que es importante que las personas conozcan y comprendan todos los procesos constructivos por los que pasan para poder conjugar un edificio inteligente el cual es más que un bonito un lugar, es un espacio seguro donde la tecnología debe aprovecharse al máximo ya que es un instrumento que auxilia y ayuda a mejores resultados y es una herramienta multifuncional ante la delincuencia; por ejemplo el CCTV es disuasivo, al igual que un  testigo incorruptible que ayuda al reconocimiento del modus operandi de los delincuentes para así poder capacitar al personal.

Grupo GICSA inició en 1991 en el ramo de la seguridad con cámaras análogas, su primer gran centro comercial fue Plaza Masaryk, después viajaron a Cancún y para 2008 construyen Arcos Lomas, en tiempos de recesión inmobiliaria. Guzmán comenta que en ese momento la gran pregunta era si querían el lujo o la operatividad y que no está casada con ninguna marca sino que busca calidad-precio, la mejor oferta y disposición, así han migrando hacia la tecnología y en estos momentos de pandemia han requerido de otro tipo de tecnologías como cámaras térmicas, controles de acceso QR y otros dispositivos pues para el grupo cada inmueble tiene un traje a la medida y es necesario contar con tecnología de punta que pueda ayudar a la salvaguarda del edificio y de sus ocupantes sin dejar de lado el factor humano, pues “no se puede prescindir solamente de la parte humana debido al factor error y viceversa porque a veces la tecnología también falla, tiene que ser una integración de ambas partes. La tecnología debe de complementar para brindar la mejor de las operaciones”.

 

Septiembre-octubre 2020