La prioridad durante la pandemia ha sido proteger nuestra salud física y mental. Es momento de prepararnos para el impacto de la recesión económica en nuestras finanzas personales.

En este artículo, cuarto de la serie sobre bienestar integral durante la pandemia, me enfocaré en el bienestar financiero. Este pilar del bienestar implica tener la habilidad de cumplir metas financieras, administrar compromisos económicos, ahorrar para el futuro y lidiar con gastos inesperados.

Con los despidos, reducciones de sueldo, pérdida de incentivos, y fluctuaciones en los mercados accionarios, casi todos estamos siendo impactados por la recesión generada por la pandemia. En algunos países, los gobiernos han implementado programas de ayuda económica a las familias, aumentado los beneficios por desempleo, otorgado préstamos y exenciones de impuestos a emprendedores e individuos. Bancos, instituciones educativas y otras compañías han ofrecido el diferimiento de pagos para quienes no puedan cumplir con sus obligaciones recurrentes.

Aún con estas ayudas, cerca del 90% de las personas enfrentan problemas financieros, entre los que se encuentran: falta de fondos de emergencia, incapacidad para cumplir con compromisos de pago mensuales (hipoteca, renta, servicios, educación y otros), pérdidas en los ahorros para la jubilación, aumento de las deudas y gastos inesperados de salud. La mayoría de estas personas esperan que su situación financiera no mejore en los próximos doce meses.

Como resultado de esta crisis, las personas han implementado algunos cambios en el manejo de sus finanzas, incluyendo la reducción de gastos, y el aumento del ahorro en fondos para emergencias y jubilación. También están posponiendo decisiones financieras importantes como la adquisición de vivienda u otros bienes. Sin embargo, más de la mitad de las familias ya usaron dinero de sus ahorros durante la pandemia, están aumentando el uso de tarjetas de crédito, difiriendo pagos o endeudándose.

¿Qué puedes hacer?

En estos momentos es importante poner en práctica los principios básicos de las finanzas personales, a fin de tomar decisiones inteligentes que te permitan recuperarte más rápidamente.

Revisar tu presupuesto: el presupuesto mensual debe adaptarse a tus ingresos actuales y esperados en los próximos 18 meses. Evita los gastos superfluos y el endeudamiento, y prioriza el ahorro, dentro de lo posible.

Administrar tu deuda: para muchos, las deudas aumentarán durante la recesión. Hacer un plan para pagar esas deudas lo más pronto posible, y seguirlo, debe ser prioritario. Es necesario evitar asumir nuevas deudas o recurrir a préstamos con altas tasas de interés.

Construir tus ahorros: empezar o reconstruir tu fondo de emergencia se convierte en una prioridad una vez lograda tu estabilidad. El objetivo debe ser tener ahorrados entre tres y seis meses de ingresos, que te permitan sobrevivir a una crisis y enfrentar gastos inesperados.

Aprovechar los precios bajos:las tasas de interés y el precio de las acciones han caído por la crisis económica mundial. Si tienes fondos disponibles, infórmate de las opciones de inversión que están a tu alcance, y saca ventaja de la situación.

Entender tus seguros: aparte de los seguros de gastos médicos, otras coberturas pueden proteger tus ingresos durante una situación de incapacidad temporal o permanente, o tus activos ante eventos inesperados. Entiende los seguros con los que cuentas, individualmente o por parte de tu empleador, y analiza cuáles coberturas agregar para balancear tus costos y necesidad de protección. Algunas opciones para evaluar: incapacidad de corto o largo plazo, vida, vivienda y auto, entre otros.

Es recomendable que las personas retiradas o a punto de hacerlo reevalúen sus opciones. Si tus ahorros pensionales están invertidos mayoritariamente en acciones, es posible que debas tomar algunas decisiones incómodas. Sé flexible y considera esperar un par de años más para retirarte. Esto te ayudará a aumentar tu beneficio, ahorrar más y darle oportunidad al mercado de recuperarse. Revisa tu mezcla de inversiones y asegúrate que esté alineada con tu edad y perfil de riesgo. Mantén una reserva de efectivo que te evite vender en un mercado desfavorable. Los efectos de otras pandemias generalmente no han durado más de seis meses, ten una visión de largo plazo y no entres en pánico.

La incertidumbre actual enfatiza la necesidad de estar preparados financieramente para eventos no planeados. En tiempos en que los empleados están estresados por sus finanzas presentes y futuras, las empresas juegan un rol crítico en el acceso de la fuerza de trabajo a la información, educación y herramientas que necesitan para construir su bienestar financiero. Como resultado, el compromiso de los empleados puede ser un activo que acelere el regreso a operación de las compañías  después de la crisis.

Mayo-junio 2020