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MALOS CONSEJOS PARA LAS FINANZAS PERSONALES

Por Javier Navaro

La red está llena de buenos (y de malos) consejos para las finanzas personales. A veces incluso los buenos están mezclados con los malos. Eso significa que es muy difícil diferenciar los consejos buenos de los malos. Para ello vamos a dar una serie de malos consejos de finanzas personales, que no se deberían seguir y que estoy seguro de que muchas personas se alegrarían de no haberlos recibido o de haber sabido que eran malos desde el principio.

Muchos afirman que el dinero es para gastarlo, que lo que debes hacer es disfrutarlo ahora y que el futuro es incierto. De acuerdo, pero también es cierto que precisamente que el futuro sea incierto y que nuestras necesidades vitales están cubiertas de sobra ahora, es un buen motivo para tener cuidado con aquello en los que gastamos nuestro dinero.

No hace falta llegar al extremo de Hetty Green, que siendo la mujer más rica de su tiempo comía comida cruda y no encendía la calefacción en el frío invierno neoyorquino para no gastar o que intentando ahorrar en la factura del hospital de su hijo las complicaciones acabaron haciendo que le amputaran una pierna, pero también es cierto que muchas personas van con las necesidades cubiertas de sobra, y el capítulo de los caprichos en el presupuesto abunda demasiado.

Así que parte del dinero es para gastarlo, pero para gastarlo en tranquilidad para nuestro futuro mediante inversiones y ahorros. De modo que podamos afrontar los años de vacas flacas sin problema cuando vengan, porque lo habitual es que lo hagan.

No voy a negar que emprender sea un método bastante adecuado para hacerse rico o incluso para ganarse la vida modestamente, pero también los es para arruinarse. La mayor parte de los negocios no sobrevive al primer año, muchas veces dejando deudas que los emprendedores tendrán que asumir con su patrimonio presente o sus ingresos futuros. Ejemplos como Steve Jobs, Bill Gates o Jeff Bezos son excepciones en un mundo bastante complicado.

Emprender no es para todo el mundo, y hay muchas personas para las cuales es más adecuado dedicarse a trabajar en una gran empresa o en la administración pública. Antes de dejar nuestro trabajo deberíamos plantearnos si de verdad queremos emprender o ser autónomos y si tenemos las capacidades y cualidades adecuadas.

Nunca nos deberíamos de confiar en nadie que quiera convencernos por su estilo de vida y sus posesiones materiales, o por tener un cuerpo trabajado en el gimnasio. Es cierto que hay una relación pequeña entre hacer deporte y tener más ingresos, pero no es el único rasgo de las personas con altos ingresos ni el más importante.

Respecto al estilo de vida, hoy en día es posible alquilar un coche de alta gama y hacerse fotos con el mismo, o incluso comprarlo de segunda mano por un precio mucho más barato. También hay falsificaciones que se ven perfectamente

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Esto lo deberíamos de aplicar a aquellos que quieran poner cierta dimensión espiritual o trascendental a sus consejos financieros. En general las finanzas son un tema material y aburrido, no algo espiritual. No hay más que ver el documental de Alain de Botton sobre la ansiedad sobre el estatus, en la parte en la que entrevista a un pastor de EEUU que tiene una foto en su despacho con su Lexus.

Tampoco me parece que debamos pensar que está relacionado con la estabilidad mental, al menos no completamente. Howard Hughes era multimillonario, y tenía un Trastorno Obsesivo Compulsivo y muchas excentricidades, que con el tiempo se fueron haciendo mucho peores de lo que muestra Scorserse en su película.

Parte de las finanzas personales es conseguir mayores ingresos, es poco probable que consigamos hacernos ricos o financieramente independientes con unos ingresos muy bajos. Básicamente porque la mayor parte del sueldo se va a ir a pagar las necesidades básicas (techo, comida, vestido, transporte, etc). De hecho va a tener que renunciar a muchas cosas para poder ahorrar.

Otra opción sería el típico que todos conocemos que sigue viviendo en casa de los padres que pagan las facturas y el supermercado y no gastando casi nada durante muchos años. Vale, pero en este caso la independencia financiera la están subvencionando los padres, no el sueldo del retoño.

Muchas personas consideran que el libro de Kiyosaki es uno de los grandes libros escritos sobre finanzas personales. Pero lo cierto es que ni parece que Padre Rico existiera de verdad y que existen muchos consejos como el uso de información confidencial (insider trading) que son ilegales en cualquier mercado de valores serio. También parece que Kiyosaki nunca fue rico, hasta que empezó a vender libros sobre cómo hacerse rico.

Además no soy el único que opina que es un mal libro sobre finanzas personales, como se puede ver aquí, aquí y aquí. No obstante los defensores de Kiyosaki suelen tenerlo en un inmerecido pedestal.

¿Qué es cierto que muchas personas han aprendido que su camino a la riqueza es invertir el excedente de sus ingresos una vez descontados los gastos y usar el flujo de caja para seguir invirtiendo y así alcanzar un día que nos hiciéramos ricos? Cierto, pero la verdad es que para explicar esta idea no hace falta un libro ni mentir al respecto.

Lo primero de todo es que decir que tal o cuál famoso futbolista, actor, presentador, cocinero o cualquier otra profesión invierte en un tema, debería hacernos encender todas las alarmas. Como cuando Vazquez entra en la editorial Brugera y gritaban ¡Vazquez! ¡Cuidado con las carteras! Es decir, la próxima vez que oigamos algo parecido, en nuestra cabeza deberíamos oír la ambulancia de los cazafantasmas advirtiéndonos del peligro.

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Lo primero de todo es que los famosos pueden ser muy buenos en su profesión y consiguiendo ser pagados, pero eso no significa ni de lejos que sean buenos invirtiéndolo. El 60% de los jugadores de la NBA acaban arruinados a los cinco años de dejar de jugar. En España tenemos más cercano el ejemplo de Iker Casillas, del que ha habido noticias sobre su mala situación económica, a a pesar de sus muchos años en un club de primera fila y de haber conseguido un campeonato del mundo.

En segundo lugar porque suele ser el método de captar clientes por parte de muchos negocios de poca o ninguna fiabilidad (cuando no directamente estafas). Un negocio serio no nos debe hablar de sus clientes, por respetar su intimidad por un lado y porque nos debe convencer por su trabajo por otro, no por sus relaciones sociales.

 

Julio-Agosto 2021

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