En un mundo cada vez más conectado, nuestros datos siempre se pueden ver en peligro si no tomamos precauciones.

Es verano, y en nuestras vacaciones y momentos libres siempre estamos a la búsqueda de las redes de wifi públicas. Se nos acaban los datos, no tenemos conexión en algún país extranjero… aprovechamos en cualquier lugar, ya sea el tren o cualquier plaza pública con conexión disponible.

Pero no todo lo que nos ofrecen las redes wifi gratuitas son bondades. Al ser las más accesibles para cualquiera, estas redes también son las que mayor peligro presentan para los usuarios. Personas interesadas en acceder a dispositivos de terceros pueden usar estas redes para conseguir acceder a datos ajenos.

Los peligros de las redes wifi gratuitas

Un hacker que esté utilizando la misma red pública que nosotros podría acceder a datos nuestros que compartamos, así como los que están almacenados en nuestros dispositivos. Podría ver todo lo que estamos haciendo en nuestro ordenador o móvil.

Tal y como explica un informe de La Caixa, el tipo de información que se podría ver comprometida abarca correos electrónicos importantes, información financiera e incluso las credenciales que se utilizan para acceder a la red de una empresa. Entre las consecuencias de estas prácticas están la suplantación de identidad de los propietarios para acceder a sistemas.

Pero el peligro no acaba en el robo de datos. Podemos recibir virus a través de estas redes de wifi gratuitas. Crackers pueden piratear los puntos de conexión para engañar a los usuarios con falsos avisos, que al interactuar con ellos introducen malware en el dispositivo.

Consejos para utilizar las redes wifi gratuitas con seguridad

Pero esto no debe significar un adiós a las redes wifi libres. Siempre hay medidas que podemos tomar como precaución para prevenir los riesgos de los que hemos hablado. Estas precauciones se deberían tomar incluso si la red pública necesita clave de acceso ya que, aunque es verdad que no será tan fácil que nos perjudique, más vale prevenir que curar.

Una de las medidas que podmeos tomar es conectarse a la red mediante una red privada o VPN. Esto consiste en crear una red local para concetrar un dispositivo a un sistema que no está físicamente presente. Estas redes VPN permiten ocultar el lugar desde el que nos conectamos. De esta forma, las conexiones estarán cifradas, ya que al utilizar estas redes la conexión se dirige directamente al servirdor desde el proveedor de internet.

En la práctica, la dirección IP del dispositivo será la del servidor VPN, por lo que a todos los efectos parecerá que se está conectando desde allí. Y lo más importante: la información que comparta el dispositivo con su red estará encriptada y, por tanto, protegida frente a terceros.

Así, el uso de VPN es un muro de seguridad extra para nuestra conexión, que es una de las mejores medidas que podemos tomar para acceder a redes gratuitas cuando traremos con información sensible.

Otras medidas

Emplear una VPN puede resultar complicado para usuarios de base. Pero por suerte podemos tomar muchas otras medidas que harán nuestras conexiones más seguras.

Una de esas medidas consiste en algo tan sencillo como informar a nuestro ordenador que nos estamos contectando a una red pública, lo que hará aumentar la seguridad de nuestros dispositivos, una opción que nos dará nuestro sistema operativo para informar de que no usamos una red segura.

También no hace falta decir que contar con un buen antivirus es esencial. Estas aplicaciones detectan no solo virus que quieran afectar a nuestros dispositivos. También bloquean intentos de ataque por parte de terceros.

Existen otras puertas que conviene cerrar para mantener a salvo nuestros datos y dispositivos. Una de ellas es la sincronización en segundo plano de agendas, calendario, descargas de correo electrónico y realización de copias de seguridad. Al menos mientras estemos conectados a una red wifi no segura, lo mejor es detenerla para evitar que otros interfieran.

Otras medidas son tan sencillas como desactivar el wifi cuando nos encontremos lejos de nuestra red habitual. También debemos limpiar la lista de puntos de acceso memorizados y dejar solo los que conozcamos. Esto es porque, como explica La Caixa, un atacante puede suplantar una red wifi de la lista y hacer que el dispositivo se conecta automáticamente.

Y es que tenemos que usar el sentido común y utilizar todas las medidas de seguridad a nuestro alcance para proteger nuestra intimidad y nuestros datos en un mundo cada vez más conectado.

 

Julio-agosto 2019