Las virtudes de la Inteligencia Artificial se pueden convertir en armas, pues muchos de los ciberataques actuales se han sofisiticado apoyados en dichas herramientas.

De acuerdo a Marc Goodman, experto en cibercrimen y ciberterrorismo, las organizaciones en el mundo destinan un promedio del 1.4% de sus recursos para entrenar a su personal en temas de ciberseguridad, lo que provoca que casi el 95% de los incidentes que existen sean causados por fallas humanas. Para contrarrestar dichas fallas las empresas han optado por implementar sistemas automatizados, sin embargo el cibercrimen está usando las mismas herramientas para atacar de regreso.

“Con tecnologías como el internet de las cosas en crecimiento, los ataques automatizados donde se usan sistemas de IA están generando más éxito. La idea es que para evitarlos se usen sistemas más avanzados y sofisticados, donde se tenga contexto para actuar rápido”, indica a Expansión, Eloy Ávila, CTO de Darktrace para las Américas.

Al crecer la adopción de equipos y asistentes digitales también crece la posibilidad de que ataques más sofisticados sean exitosos, pues al usar más puertos de conexión se abren más puertas para atacar. Ya sea por voz, por huellas dactilares e incluso por ataques más cotidianos.

Un ataque sonado fue uno que sucedió a través de la voz. De acuerdo con un reporte de The Wall Street Journal , en el Reino Unido se imitó la voz de un director ejecutivo de una empresa de energía a través de IA, lo que terminó en un fraude que ascendió a una pérdida de 243,000 dólares, de acuerdo con la compañía de seguros Euler Hermes Group.

Los ataques más sofisticados y la rapidez con la que avanzan ha provocado que sistemas en México tengan cada vez más riesgos y vulnerabilidades. Incluso en sistemas como el de CFE o Pemex, de acuerdo con Ávila.

“Los ataques de ransomware que se han recibido en Pemex, por ejemplo, son parte de la sofistificación que hay en el sector de cibercrimen”, dice el analista.

Marzo-abril 2020