Apreciables amigos lectores del mundo de la seguridad, el presente artículo tiene como finalidad el contar con una guía que nos ayude a desarrollar con éxito unos de los aspectos más importantes en nuestra vida cotidiana que es la de cumplir los objetivos. Como profesional de la seguridad a lo largo de más de un cuarto de siglo he observado algunos aspectos que han sido el común denominador para lograr las metas trazadas, estas herramientas útiles y practicas las he escrito de manera sencilla y fácil de recordar y las he llamado las Seis “C” para lograr los objetivos y espero con afecto les sea de mucha utilidad:

COMUNICA

Comunicar a tu interlocutor lo que se pretende lograr es de suma importancia para quien desee alcanzar una meta, esta comunicación con el sólo hecho de expresarla, te lleva a imaginar, pensar, comprender, diseñar y actuar cualquier estrategia, te ayuda a que en cada manifestación de la posible realidad, ésta la lleves hasta el plano de los hechos. Si tienes una idea pero no es comunicada a quienes deben cumplir con ciertas tareas, simplemente la idea no se materializará, se queda en el plano de los sueños y los buenos deseos. Es por ello, que como profesionales de la seguridad debemos contar con un Staff que esté plenamente comunicado de nuestras intenciones, haciendo en la medida de lo posible reuniones de trabajo presenciales, por videoconferencia o simplemente llamada telefónica, aquí lo importante es tener definida la ruta crítica a seguir, los tiempos de ejecución, la metodología idónea y cada componente que consideremos como esencial para que nuestra meta sea cumplida a cabalidad, si no comunicamos a nuestros colaboradores la meta que queremos alcanzar seguramente el camino será complejo, nos llevará más tiempo y seguramente muchos más recursos a utilizar, desprestigio y los inconvenientes propios del mal humor, desinterés, apatía o tristeza.

CERCIÓRATE

Cerciorarse de lo que se ha comunicado debe ser tarea rutinaria, tenemos que apoyarnos en esta herramienta para asegurarnos que lo que comunicamos tal cual, fue comprendido; el raciocinio humano es variable según el ambiente, la experiencia o los conocimientos por lo que de manera personal cada quien le da a una expresión a determinado concepto, sobre todo, si la comunicación fue ambigua, poco legible o esta no fue de manera directa. Algo que sucede normalmente es que damos por asentado que lo que comunicamos fue comprendido como nosotros creemos y eso es falso en la mayoría de los casos, la urgencia de nuestras tareas en la seguridad son a diario, vivimos de los riesgos, amenazas y las prisas por completar la misión, esto nos puede llevar al fracaso. No demos por hecho nada, es mejor tomarse un tiempo para supervisar las instrucciones con una llamada de revisión del estatus de la tarea, el hacer preguntas sobre la situación o la metodología utilizada, será importante mientras se llega al objetivo. Considerar que se cumplirán las cosas tal cual, es un grave error del líder, mejor tomemos una pausa y preguntemos antes de avanzar.

COORDINA

Si algo debe ocupar nuestra mente como líder de seguridad es la coordinación, sea como responsable de un departamento interno o como parte de un equipo de trabajo, debemos mantener estrechos vínculos con otras áreas. En la planeación de nuestros objetivos dependemos de presupuestos asignados a Finanzas, de contratos a Jurídico, de personal a Recursos Humanos, en fin, siempre dependemos de terceros y sus tiempos no son los nuestros, es por ello, que cuando necesitemos lograr una meta sepamos qué debemos hacer y en lo posible conocer y comprender como desarrollan su trabajo nuestros compañeros a través de sus políticas y procesos, llenado de formatos, tiempos de entrega, etc. Con ello la administración de nuestros procesos será más eficiente. No olvidemos que el resultado final dependerá del nivel de eficiencia de otros y no siempre tiene que ver con la forma estructural de la empresa o sea de sus funciones, políticas y procesos aunque estén definidos sino del fondo, por ejemplo, si tiene el tiempo para atenderte, la actitud, los valores, en fin de las ganas de hacer las cosas con calidad, porque los aspectos cualitativos de las personas involucradas en gran medida determinan el nivel de éxito de mi trabajo.

CAPACÍTATE

No hay nada mejor que estar preparados, pues dicen que la suerte es donde se une la oportunidad con la preparación, así que si el 50 % depende de nosotros no hay más que ir por ella de inmediato. Capacitarnos en los temas relacionados con nuestro trabajo, será la garantía de estar alineado con los estándares más elevados, con la innovación, nos ayudará a tomar las mejores decisiones y sobre todo a tener la certeza de lo que estamos haciendo. En seguridad, la capacitación es una cualidad permanente del líder y la transmisión de los conocimientos hacia los colaboradores y, es lo más gratificante que podemos experimentar, no hay que guardarse nada, pues las experiencias compartidas dejan una huella que trasciende y seguramente formará parte del bagaje de conceptos aprendidos por nuestro equipo de trabajo. Como líder de seguridad será imperativo contar con información técnica de cada producto o servicio que nos ayude a visualizar cada componente desde cómo opera hasta sus posibles fallas, es por ello que la capacitación es un eje rector trascendental para el logro de los objetivos.

CONTROLA

Mantener control total de cada una de las fases de los procesos de trabajo será uno de los retos de mayor interés en esta dinámica, como administradores de la seguridad, no importando si perteneces a la Alta Dirección o Mando Medio, el contar con herramientas como presupuestos, control de gastos, inventarios, cotizaciones, métricas de rendimiento o métodos de medición estadística, matrices con información de modelos, marcas, tiempos de entrega, soporte técnico, minutas, informes técnicos, reportes, tarjetas informativas, fichas personales, actas, diagnósticos, semáforos, rutas críticas, programas y planes; en fin, sea cualquier mecanismo de obtención de información rápida, es esencial para este negocio, pues con la velocidad con que se requiere dar una respuesta al cliente interno o externo puede ser un diferenciador de peso; no olvidemos que en seguridad trabajamos bajo presión y atender las contingencias y emergencias son parte de nuestra rutina laboral.

CIERRA

No existe algo más placentero para un líder que el culminar una misión de manera exitosa, es por ello, que el cerrar cada objetivo trazado en tiempo y forma será el factor que determine el nivel de efectividad personal y profesional. Los problemas resueltos en la vida son los triunfos que perduran, los problemas nos mantienen expectantes, nos inyectan de sabiduría, nos dan templanza, carácter, experiencia, los problemas son retos que hay que afrontar con determinación y confianza, así como con fe y paciencia en la mayoría de los casos. El cerrar un objetivo implica ir más allá de un proceso, procedimiento o ruta trazada en un diagrama de flujo, implica poner en uno mismo, una serie de elementos que no están escritos en ningún manual de usuario, esos factores que se requieren como los descritos sólo nosotros seremos capaces de poner en el momento justo y en el lugar adecuado. Trabajar es disfrutar de una actividad que implique contar con un conocimiento, ejecutar una acción y que por ella exista una justa remuneración. Bajo esa premisa cerremos nuestro trabajo diario, pongámonos una fecha límite y, sobre todo que al culminar, recibamos la entera satisfacción del cliente. Para el líder de seguridad servir con honestidad, confianza y sabiduría es el mayor placer.

Estimados lectores, las seis “C” antes citadas son sencillos consejos que escribí hace algunos años y, llevarlos a la práctica de manera ordenada, llevarán a cumplir de forma exitosa los objetivos trazados. Y les recuerdo que para un profesional de la seguridad, siempre será mejor tener un plan de acción, que quedarse con los brazos cruzados. Hasta la siguiente edición. Saludos.