Tras las pérdidas en medio de la pandemia del coronavirus, las galerías de arte de Latinoamérica tratan de sobrevivir, por lo menos al corto plazo, a través del mundo digital.

La suspensión de las dos ferias de arte más importante de Norte América, Art Basel Miami y Zona Maco de Ciudad de México, ha obligado a abrir nuevas opciones para un sector que tuvo altas cifras de crecimiento en los últimos años, según coinciden varios galeristas mexicanos. Patricia Conde y Enrique Guerrero calculan que las pérdidas del sector debido a la pandemia y la suspensión de las principales ferias están alrededor del 60%, mientras que Oscar Román rebaja la cifra a un 30%. En lo que coinciden los marchantes de arte y galeristas consultados es que el difícil momento provocado por la COVID-19 requiere de respuestas inmediatas de la mano de lo digital.

La galería Goebel ofrece cápsulas en línea y redes con clases magistrales, mientras que la galería Patricia Conde, dedicada a la fotografía, se unió a Plataforma 2020 para colectivizar sus obras y beneficios. Lo digital es el entorno de negocios generalizado por el efecto de la pandemia y el arte no es una excepción, pues las subastas ahora se realizan de manera virtual. Luis López Morton, fundador de Subastas Morton, cuenta que se han “salvado” por lo digital, aunque están un 30% por debajo de sus ingresos habituales.

Una experiencia diferente

Y es que la venta de arte a través de canales digitales no cumple con la experiencia que requiere la compra de arte “in situ”. Por un lado, favorece abrir al mercado a nuevos compradores que se encuentran alejados del punto de venta, pero, por otro, la situación de inestabilidad económica y el alto costo del seguro del transporte de obras de arte ralentiza las operaciones de compra venta. El mercado mexicano tiene una gran dependencia del comprador de Estados Unidos y la subida del precio del dólar respecto al peso mexicano parecería un aliciente para los coleccionistas estadounidenses, pero ya hay mucho arte mexicano en galerías de Estados Unidos y el alto precio del flete reduce las ventas. Hay inestabilidad en los precios y se produce un alza del llamado arte consagrado. El pasado mes de julio, la obra Armonía (Autorretrato sugerente), de la hispano mexicana surrealista Remedios Varo, rompió el récord de la artista al ser vendido por 6.2 millones de dólares en Shoteby’s Reino Unido. Tanto Pablo Goebel como Oscar Mena coinciden en que los artistas consagrados van al alza. Esto, a pesar de que la necesidad de liquidez hace que salgan al mercado obras de autores como Leonora Carrington o Frida Kahlo. Sin embargo, este fenómeno no reduce los precios.

En cuanto al arte emergente, los profesionales consultados coinciden en que se deben ajustar las tarifas. Juan Canela, director artístico de Zona Maco, estima que se abre una oportunidad para artistas jóvenes al tener precios más baratos. Las grandes ferias de arte, como Zona Maco y Art Basel Miami, descartan a largo plazo la opción estrictamente digital y de eventos virtuales. “Los rituales sociales de estar frente a la obra de arte no se pueden sustituir”, explica Canela. El otro elemento determinante para la suspensión tanto de Zona Maco como de Art Basel Miami es no poder contar con galeristas extranjeros. La excepción en las cancelaciones ha sido Design Week México, que se celebrará hasta el próximo 31 de octubre, al tratarse de un evento enfocado en el diseño y el arte local. Será una feria cumpliendo la normativa sanitaria y con unos pocos actos presenciales, según Emilio Cabrera, director de Design Week Mexico y vicepresidente de World Desing Week. “Helsinki y San Francisco optaron por lo virtual y no fueron exitosas”, puntualiza.

 

Septiembre-octubre 2020