Ya no hay duda. En 2019 ya se sabe, bueno quizá ya se sabía algunos años antes, que internet es la tecnología que ha cambiado el mundo definitivamente y que será la base de todo lo que llegue a partir de ahora.

De hecho, con toda probabilidad internet no sea sustituida nunca por una nueva tecnología revolucionaria, sino que la red de redes irá evolucionando, haciéndose cada vez más y más importante, llegando a todo el mundo y convirtiéndose en los cimientos de la sociedad humana.

Su capacidad para adaptarse a todas las situaciones la ha convertido en esencial y, precisamente por eso, todos debemos adaptar nuestras defensas al mundo online.

  • Cómo protegerse de los peligros online
  • Saber qué webs son peligrosas
  • Blindar los dispositivos
  • Comprar online de forma segura

Cómo protegerse de los peligros online

El principal seguro que todos los usuarios tenemos a la hora de protegernos de los potenciales peligros online es el sentido común. Un usuario con sentido común, que sepa los peligros que puede entrañar registrarse en cualquier site, o descargarse cualquier aplicación o programa, será un usuario menos proclive a llevarse un susto.

Por eso, ese usuario siempre comprará en sites donde vea el sello de seguridad, donde vea la licencia, donde pueda comprobar que el certificado de seguridad web garantiza una conexión cifrada. Y cuando apueste, lo hará en Paston, una casa de apuestas segura, que le ofrecerá todas las garantías posibles a la hora de jugar, depositar dinero y retirarlo, o en otra casa de apuestas que tenga licencia y sea fiable.

Sí, es cierto que este no es el usuario medio. Por eso es necesaria una educación, una formación mínima sobre la navegación online con el fin de que no sea tan fácil para los delincuentes intentar aprovecharse de la gente.

Saber qué webs son peligrosas

Hoy en día los navegadores más peligrosos ya avisan de los sitios webs que no cuentan con las medidas de seguridad necesarias para ser visitados. Esto es de una gran ayuda, por supuesto. Pero es cierto que los que quieren hacer daño saben cómo hacer que sus webs parezcan seguras con el fin de que no sean detectadas por estos navegadores.

Por eso, en muchas ocasiones es el usuario el que debe hacer este trabajo. Así, hay que desconfiar de sitios webs que ofrezcan gangas, de anuncios demasiado llamativos en redes sociales y, por supuesto, de enlaces a webs que lleguen a través del correo electrónico. Y por supuesto, no ofrecer datos personales en páginas que no garanticen en todos los sentidos la seguridad y que no sean dignas de confianza.

Un ejemplo de ello es el ‘phishing’. Suele llegar a través del email haciéndose pasar por una empresa de confianza, como un banco o una compañía de teléfono. Tanto el email como la web a la que redirigen al usuario son iguales a la oficial. Por eso es fácil creer que dar datos personales en estas páginas es seguro.

Sin embargo, un pequeño vistazo al remitente y a la URL del sitio (la dirección web) alerta claramente de que es una estafa. Por ello, una gran forma de protección es mirar siempre el remitente de los correos y las URLs de las webs que se visiten.

Blindar los dispositivos

Aunque mucha gente desconfía de los antivirus, ya que se piensan que son estas empresas las creadoras de malware para así poder continuar con el negocio, lo cierto es que son bastantes valiosos a la hora de defenderse de ataques online.

Por ello, se recomienda siempre acceder a alguna web de reseñas de antivirus donde profesionales del sector realizan reviews sobre los mejores, indicando sus puntos fuertes y sus puntos débiles, así como su precio.

Comprar online de forma segura

Y sí, siempre es mejor comprar uno que instalar uno gratis. Ya se sabe lo que se dice: ‘Sí tú no pagas, el negocio eres tú’.

Uno de los negocios que más han cambiado con la llegada de internet es el del comercio. Ahora se puede comprar prácticamente de todo de forma online sin necesidad de salir de casa.

Y como ocurre con el comercio tradicional, siempre hay que estar atentos a las estafas. Por eso mismo, lo más recomendable es comprar siempre en tiendas online de reconocido prestigio y pagar a través de métodos de pago conocidos como PayPal, Neteller, Skriil o mediante una tarjeta del banco con el que se trabaja.

¿Por qué? Porque la gran mayoría de estafas son aquellas en donde el producto que llega no es el que se esperaba. Así, para reclamar, lo podemos hacer a través de la propia tienda online en la que compramos (algo fácil en las más populares) y como última opción podemos reclamar la devolución del dinero a través del método de pago utilizado, ya que muchos de estos cuentan con seguros de estafa.

Es por eso que es tan importante pagar a través de métodos de pago que tengan esta garantía. Aunque si se compra en tiendas prestigiosas, lo normal es que no haya ningún problema en este sentido.

Septiembre-octubre 2019