Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en linkedin
Compartir en google
Compartir en email
Compartir en whatsapp

¿INSOMNIO? CONSEJS PARA DORMIR MEJOR

¿Tu sueño no es lo que solía ser? ¿Tu mente se acelera cuando tu cabeza toca la almohada? ¿Te despiertas a las 4:00 a. m. y te cuesta volverte a dormir? ¿Sientes somnolencia y falta de sueño sin importar cuántas horas pases en la cama?

Para muchas personas, dormir mal era la norma antes de la pandemia. Después, el estrés, la ansiedad y las interrupciones empeoraron nuestro sueño nocturno, dando lugar a términos como “coronainsomnio” para describir el aumento de las alteraciones del sueño el año pasado. Pero recientemente, los expertos del sueño han observado algo que les ha sorprendido: tras más de un año de pandemia, nuestro sueño colectivo no ha hecho más que empeorar.

En una encuesta realizada a miles de adultos el verano pasado, la Academia Estadounidense de Medicina del Sueño descubrió que el 20 por ciento de los estadounidenses decían tener problemas para dormir debido a la pandemia. Pero cuando la academia repitió su encuesta diez meses después, en marzo, esas cifras aumentaron drásticamente. Aproximadamente el 60 por ciento de las personas dijo que tenía problemas de insomnio relacionados con la pandemia, y casi la mitad informó que la calidad de su sueño había disminuido, a pesar de que las tasas de infección se han reducido y el país se está abriendo de nuevo.

Son las 3 a.m. y estoy despierto. ¿Cómo me vuelvo a dormir?

“Mucha gente pensó que nuestro sueño debería mejorar porque podemos ver la luz al final del túnel, pero ahora es peor que el año pasado”, dijo Fariha Abbasi-Feinberg, especialista en medicina del sueño y portavoz de la Academia Estadounidense de Medicina del Sueño. “La gente sigue experimentando grandes dificultades”.

Dormir mal de forma crónica es algo más que una molestia. Debilita el sistema inmunitario, reduce la memoria y la capacidad de atención y aumenta la probabilidad de padecer afecciones crónicas como la depresión, la diabetes de tipo 2 y las enfermedades cardíacas. Los estudios sugieren que cuanto menos se duerme, menos se vive. Y para las personas mayores de 50 años, dormir menos de seis horas por noche incluso puede aumentar el riesgo de demencia.

“En el último año hemos tenido la tormenta perfecta de todas las cosas malas posibles para el sueño”, afirma Sabra Abbott, profesora adjunta de neurología en medicina del sueño de la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern de Chicago.

Los estudios demuestran que, durante la pandemia, la gente tendía a mantener horarios de sueño irregulares, acostándose mucho más tarde y durmiendo más de lo habitual, lo que puede alterar nuestros ritmos circadianos. Redujimos nuestros niveles de actividad física y pasamos más tiempo en casa; ganamos peso y bebimos más alcohol; y borramos las líneas que separan el trabajo y la escuela de nuestras casas y dormitorios, todo lo cual es perjudicial para el sueño.

Contáctanos

    Nombre (requerido)

    Teléfono (requerido)

    Correo electrónico (requerido)

    Mensaje