Una diseñadora de moda de Estados Unidos llamada Kate Rose ha creado una original línea de moda capaz de engañar a las cámara de vigilancia

Kate Rose, diseñadora de moda y hacker ha creado una original línea de moda capaz de engañar a las cámara de vigilancia. Las prendas permiten a quien las viste camuflarse como un automóvil para despistar a las cámaras de identificación de personas solo con estampar los vestidos con matrículas de coches.

Las piezas de la colección Adversarial Fashion activan automáticamente los lectores automáticos de matrículas, o ALPR y llenan de datos basura los sistemas utilizados para monitorear y rastrear a las personas.

Rose mostró su línea de moda en la conferencia de seguridad cibernética DefCon en Las Vegas para alertar de la inexactitud de muchos lectores de placas en los autos de la policía. Estos sistemas se basan en cámaras de vigilancia en red y tecnología de reconocimiento de imágenes para rastrear los números de matrícula, junto con la ubicación, la fecha y la hora. Se instalan generalmente en postes en las calles, farolas, pasos elevados de autopistas y remolques móviles.

La colección de ropa pone manifiesto la necesidad de hacer que la vigilancia controlada por computadora sea menos invasiva y más difícil de usar sin supervisión humana e incluye camisas, buzos con capucha, chaquetas, vestidos y polleras cubiertas con imágenes de matrículas modificadas y otros patrones de circuitos.

Algunas piezas, además, incluyen el texto de la Cuarta Enmienda, texto de la constitución de Estados Unidos que se refiere a la protección de las personas sobre pesquisas y aprehensiones arbitrarias que dice lo siguiente: “El derecho de las personas a estar seguras en sus personas, casas, papeles y efectos, contra registros e incautaciones irrazonables, no se violará y no se emitirán órdenes de arresto, sino por causa probable, respaldado por juramento o afirmación, y particularmente describiendo el lugar donde se registrará, y las personas o cosas que se incautarán”.

El precio de las prendas varía va de 25 a 50 dólares. En los productos se recomienda tener en cuenta la legibilidad, pues para conseguir que el patrón tenga un efecto máximo, es ideal que la tela cuelgue recta para que el texto no se doble demasiado.

 

Julio-agosto 2019