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ESTRÉS POSTRAUMÁTICO

Salud-y-CulturaPor Manual de Seguridad

El trastorno de ansiedad que se experimenta tras sufrir un acontecimiento estresante, físico o mental, de carácter excepcional, se conoce como Trastorno por Estrés Postraumático (TEPT) y se manifiesta cuando la persona vuelve a revivir el acontecimiento de modo persistente o evitando cualquier estímulo, relacionado con el trauma ocasionado por la sensación de muerte propia o ajena, o amenaza de la integridad física, seguida inmediatamente de miedo intenso, desvalimiento y horror.

Las personas expuestas a un acontecimiento traumático producto de la naturaleza (sismos, huracanes, erupciones volcánicas, entre otros) o producidos por el hombre (combates, accidentes, muertes violentas, terrorismo, secuestro, tortura, violación, abuso u otros delitos), pueden ser afectadas por este tipo de trastorno.

Se estima que entre un 50 a un 90% de la población general ha estado expuesta a eventos traumáticos alguna vez en su vida, sin embargo, muchos de los sujetos expuestos no desarrollarán TEPT.

El TEPT afecta a las personas de forma tal que presentan un deterioro significativo en su funcionamiento social, escolar o laboral y personal. Muchas de ellas lo superan sin la necesidad de ayuda, pero otras, alrededor del 8%, continúan con los síntomas durante meses o años.

La prevalencia es mayor en sujetos expuestos a violencia sexual o eventos relacionados con desastres naturales, asimismo, se da mayormente en mujeres que en hombres.

Este trastorno, que es en realidad una enfermedad, puede manifestarse de diversas maneras. Algunos de los síntomas principales en una persona son las dificultades para conciliar o mantener el sueño, irritabilidad o ataques de ira, dificultades para concentrarse, hipervigilancia o respuestas exageradas de sobresalto.

En el caso de niños pequeños los síntomas pueden incluir, entre otros, el orinarse en la cama después de haber aprendido a ir al baño, olvidarse de cómo hablar o no poder hacerlo, representar la experiencia traumática en el juego, así como aferrarse de manera inusual a sus padres o a otro adulto.

En adolescentes, se pueden observar conductas disruptivas, irrespetuosas o destructivas. Pueden, de igual forma, sentirse culpables de no haber evitado lesiones o muertes o incluso tener pensamientos de venganza.

Las personas afectadas por el TEPT logran salir adelante mediante psicoterapia y/o medicamentos, sin embargo, muchos por el desconocimiento del padecimiento, no son debidamente diagnosticados ni reciben algún tipo de ayuda.

Debido a lo anterior, y considerando las experiencias vividas por un sinfín de personas en desastres naturales y la crisis de inseguridad que enfrentan los países, particularmente en América Latina, resulta fundamental el realizar un diagnóstico preciso del TEPT y, en su caso, buscar ayuda.

Por estos motivos, te recomendamos que si observas, sabes, conoces o consideras que alguien a tu alrededor puede estar siendo afectado por este tipo de trastorno, le ofrezcas ayuda, informándolo al respecto y/o acercándolo con un profesional de la salud.

Como referencia, te recomendamos la lectura de los documentos Trastorno por Estrés Postraumático, publicado por el Instituto de Salud Mental del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos, así como la Guía Práctica de Salud Mental en Situaciones de Desastres, publicada por la Organización Panamericana de la Salud.

Septiembre-octubre 2017

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