Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en linkedin
Compartir en google
Compartir en email
Compartir en whatsapp

EL JAMES BOND DE LA FILANTROPÍA: CHARLES “CHUCK” FEENEY, Y SU CONCEPTO: GIVING WHILE LIVING (DAR MIENTRAS VIVAS)

Son varios los millonarios cuyos nombres han sido vinculados a notables actos de filantropía, que contribuye al despegue de proyectos sociales y que termina salvándole la vida a muchos. Warren Buffett, Bill y Melinda Gates destacan cada vez que los diarios se refieren a este tema. Pero hay alguien que prefiere el bajo perfil, salir poco en las fotos, pero cuya labor cediendo una buena parte de su capital no tiene comparación con las de sus compañeros de fortuna.

Es Charles “Chuck” Feeney, quien se hizo millonario tras la creación en 1960 del concepto de ventas “duty free” y de la cadena Duty Free Shoppers, con establecimientos en cientos de aeropuertos y centros comerciales de todo el mundo, y que se comprometió con donar en vida la mayor parte de su patrimonio, tanto que al final moriría en bancarrota.

Pionero de la tendencia de las donaciones entre los más acaudalados del país, “Chuck” Feeney aclaró en su momento que su dinero no iría a parar a una fundación para ser redistribuido tras su muerte. Prefería donarlo en vida y disfrutar viendo cómo cada dólar sumaba y aliviaba a alguien. Por eso su concepto se llama Giving While Living (Dar mientras viva).

Steven Bertoni, editor de la revista Forbes, ha querido rendirle homenaje a este hombre de 89 años que ha llevado una vida “tan frugal como un monje” y que acaba de ver cumplido su sueño: haberlo donado casi todo para quedarse con lo justo para vivir, hasta que su vida se apague.

“Aprendimos mucho. Podríamos haber hecho algunas cosas de otra manera, pero estoy muy satisfecho”, declaró Feeney para Forbes. “Me siento muy bien al cerrar este ciclo bajo mi supervisión”.

Donar sin pregonar

Más de ocho mil millones de dólares han salido de la fundación Atlantic Philanthropies, creada por Feeney, con destino a organizaciones benéficas, universidades y fundaciones en todo el mundo.

En su artículo, Bertoni cuenta que, cuando lo conoció en 2012, el multimillonario y filántropo de origen irlandés calculaba que había separado para sus días finales y los de su esposa la bicoca de dos millones de dólares. La otra gran parte había sido donada, nada menos que un 375,000% más que su patrimonio neto actual.

Pero ahí no se acaba la historia. Dólar tras dólar, cada donación había sido hecha de manera anónima, no como sucede con tantas figuras de las finanzas que pregonan a través de la prensa y las redes sociales sus actos benéficos.

A Feeney siempre le ha gustado hacer las cosas discretamente. Por eso, Forbes lo llamó el James Bond de la filantropía.

Vida discreta

Por lo demás, “Chuck” no abandona su vida austera y sigue viviendo en un apartamento en San Francisco, California, que, según Bertoni, más parece el dormitorio de un estudiante que acaba de llegar a la universidad.

Al periodista le llamó la atención que en una esquina, sobre una mesita, estuviera una placa donde se leía: “Felicitaciones a Chuck Feeney por los ocho mil millones de dólares de donaciones filantrópicas”.

Aun así, muchos poderosos saben quién es este hombre más que discreto. Fue su ejemplo el que motivó a Bill Gates y Warren Buffett para la creación en 2010 de Giving Pledge, una campaña intensa que buscaba que los más ricos del mundo cedieran al menos la mitad de sus fortunas antes de morir.

 

Noviembre-diciembre 2020

Contáctanos

    Nombre (requerido)

    Teléfono (requerido)

    Correo electrónico (requerido)

    Mensaje