Teatros cerrados, conciertos cancelados: las instituciones culturales han sido duramente golpeadas por la crisis del coronavirus. Aquí informan tres profesionales de la cultura.

Denise, Asistente independiente de diseño de vestuario para teatro

“Desafortunadamente, el teatro tal como lo conocemos no puede tener lugar bajo las presentes circunstancias. Creo que cada vez habrá más alternativas digitales que pueden ser transmitidas por Internet. Algunas producciones se realizan ya solo para una audiencia virtual. Pero creo que el teatro se nutre del momento compartido, de la interacción entre actores y el público, juntos, en una sala. El efecto que una orquesta y la gente en el escenario tienen sobre el público no puede ser reproducido online dentro de las propias cuatro paredes.

Espero que la ausencia de todo el sector permita que la gente se de cuenta de lo importante que es la oferta cultural, como el teatro, los conciertos y la ópera. Espero que encontremos nuevas formas de apoyar a artistas e instituciones culturales, si la situación no cambia a largo plazo”.

Tim, Músico independiente

“Mi día de trabajo antes del coronavirus era muy variado. Toco en una banda, pero también compongo música para teatro. Cuando trabajas en el teatro, hay períodos de ensayo durante varias semanas. Con la banda a veces teníamos numerosos conciertos a la semana, o a veces ninguno durante un corto tiempo – ahora no hay ninguno.

Los músicos apenas obtienen ingresos de la venta de su música ya que los servicios de streaming y las plataformas de música en línea se han vuelto muy populares. Por eso, las actuaciones en vivo son muy importantes como fuente de ingresos. Tampoco llegan más pedidos para el verano, que es nuestra temporada alta. Ahora nosotros, como muchos otros artistas y profesionales de la cultura, estamos en el aire y no sabemos cómo continuará todo”.

Christina, Asistente de diseño de vestuario para cine

“Como asistente de diseño de vestuario, estoy constantemente de viaje”, en la fase de preparación previa al rodaje, ocupada de la adquisición de utensilios para determinadas escenas. Por eso la crisis del coronavirus ha cambiado completamente mi día de trabajo. Naturalmente tenemos que mantener la distancia y las medidas de higiene, lo que es especialmente difícil durante las pruebas de vestimenta. Nosotros y los responsables de guardarropa somos quienes vestimos a los actores. Pero eso es difícil respetando las reglas de distancia. No es algo dramático si se trata de ropa normal de uso cotidiano, pero sí en caso de pesada ropa de danza. También los guiones fueron parcialmente reescritos y adaptados a las medidas de contención del coronavirus. Filmar una escena de amor a distancia puede ser todo un reto, por ende se trabaja mucho con diferentes ángulos de cámara para respetar las reglas, pero manteniendo la apariencia de normalidad en la película”.

 

Julio-agosto 2020