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¿CÓMO RETOMAR EL RUMBO DE NUESTRAS FINANZAS PERSONALES?

Todos, incluso las personas más exitosas, nos hemos caído muchas veces y hemos desviado nuestro rumbo. Es parte de la vida. Pero la manera como nos levantamos hace toda la diferencia.

En lo que respecta a nuestro dinero, eso puede suceder de muchas maneras, incluso sin darnos cuenta. A veces gastamos de más, nos equivocamos al invertir o al final de mes vemos que no nos alcanza para liquidar el total de la tarjeta de crédito. Somos humanos y eso pasa.

Hay gente que cuando se da cuenta, retoma sus hábitos y listo. Fue un bache en el camino, nada que no hayamos visto antes. Pero hay otros que se frustran, se enfocan en el error y no en la solución. Piensan demasiado y cuando se dan cuenta, han cometido muchos otros. Nuestros hábitos han cambiado y volver atrás requiere tiempo, esfuerzo y dedicación.

Quiero dar un ejemplo, algo que he visto muchas veces: personas frustradas porque nunca han podido seguir un presupuesto. Entonces dejan de intentarlo: no planean sus gastos, tampoco los registran y cuando se dan cuenta, han perdido completamente el control de su dinero. No les alcanza y empiezan a usar el crédito para salir del paso. Esto va complicando su situación, de forma lenta pero segura.

¿Cómo enderezar nuestras finanzas personales? ¿Cómo retomar el camino correcto? A continuación algunos consejos:

1. Tener claro por qué queremos hacerlo. Esto significa darnos cuenta de por qué el camino que estamos siguiendo ahora no nos está llevando a ningún lado y por lo tanto necesitamos encontrar uno mejor, que nos acerque a aquello que es importante para nosotros. Necesitamos sentir esa necesidad, ese deseo ardiente en nuestro interior. Eso nos dará la motivación.

2. Empezar hoy, poco a poco. Es común que las personas, cuando quieren cambiar un hábito, se engañen diciendo: “empezaré el lunes” o “comenzaré mi plan de gastos al principio del mes siguiente”. Cuando nos damos cuenta, resulta que no hicimos nada. Entonces lo volvemos a postergar.

La verdad es que cuando tenemos motivación, hay que empezar inmediatamente y no intentar un cambio radical. No se trata de levantarnos del sillón y correr un maratón: sería contraproducente porque fracasaríamos de manera estrepitosa. Es importante empezar con pasos pequeños, pero decididos, con la vista fija en lo que queremos lograr. Así nos iremos acercando.

3. Revisar cada día lo que tenemos que lograr. Estos dos minutos que nos tomamos al levantarnos para ver qué es lo que tenemos que hacer, pueden ser muy poderosos. Nos ayudan a mantener el enfoque. También vale la pena, antes de acostarnos, revisar cómo nos fue. Muchos expertos recomiendan escribir un diario para dar seguimiento a nuestros progresos y cómo vamos avanzando hacia nuestra meta final, que es, como hemos dicho, lo que nos motiva a hacer lo que estamos haciendo. Eso puede ser muy poderoso.

4. Anticipar un resbalón. Cuando estamos intentando cambiar un hábito, es muy fácil que en algún momento nos equivoquemos o simplemente se nos olvide hacer lo que teníamos que hacer. Es normal, es parte de la vida. No le demos demasiada importancia. Si podemos corregirlo en el momento hagámoslo; si no, recordemos que mañana será otro día y una nueva oportunidad para lograrlo. Esto en sí mismo es un hábito que nos ayuda a incrementar nuestra tolerancia a la frustración.

 

Julio-Agosto 2021

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