No hay una receta perfecta para gestionar los ingresos. Mucho depende de los intereses, necesidades y obligaciones de cada persona y familia. Pero sí existen algunas reglas que aplican en todos los casos y que pueden ayudar a llevar unas buenas finanzas personales.

  1. Conocer los ingresos

Lo primero para gestionar lo que sea es saber con qué se cuenta. En el caso de las finanzas personales, el dinero puede ingresar por sueldos, rentas o, si se posee un negocio, por las ganancias de este. Saber de cuánto se dispone para gastar mensualmente ayudará a ser más consciente a la hora de incurrir en gastos excesivos.

  1. Saber en qué se gasta qué

Luego de tener la cifra que se maneja, hay que evaluar la situación actual con respecto lo asignado a cada rubro. Si nunca hizo esta división seguramente le resultará algo tedioso. Sin embargo, existen Apps que le facilitan este tipo de hazaña. Dos de ellas son 1Money para Android y Manager Expense & Budget para IOS.

Estas aplicaciones permiten visualizar de manera sencilla qué porcentaje de los ingresos va hacia dónde y planificar mensualmente los gastos.

  1. Hacer ajustes a los gastos

Con este dato en cuenta el siguiente paso es ajustar ciertos números que no le satisfagan. Ya sea que este mes usó demasiados Uber, pidió demasiado delivery o pagó demasiado dinero en ropa. En lugar de sentirse culpable, sea consciente de esos gastos y redúzcalos. Por ejemplo: comprando segundas marcas en productos en los que no hace la diferencia como el papel higiénico.

  1. Saber cuándo usar tarjeta de crédito

Muchas veces cuando se habla de finanzas personales se demoniza a las transacciones con tarjetas de crédito. La realidad es que estas pueden ser muy útiles para ciertas compras necesarias. Además, muchas tarjetas ofrecen descuentos o un sistema de puntos que a la larga resulta más conveniente que el pago en efectivo.

De todas maneras hay que prestar atención a que la tasa de interés no sea muy alta y tener en cuenta que las tarjetas con anualidad suelen costar más si no sea usan de manera compulsiva (lo que pretendemos evitar).

  1. Generar ahorros

Con los gastos acomodados e inversiones inteligentes ahorrar no es una utopía. Esos ahorros se pueden guardar, pero parte también puede ser invertida en bonos o acciones minoritarias. Para eso lo aconsejable es saber de finanzas o en todo caso contactar a un agente que pueda asesorarle.

De ser posible también ese dinero se puede reinvertir tratando de correr el menor riesgo posible. El hecho de desembolsar dinero en algo asegura que ese dinero se pueda multiplicar, de lo contrario será más dificil aumentar los ingresos motu proprio.

 

Julio-agosto 2020